jueves 27 de octubre de 2011

MANRIQUE, ALBERTI, TURNER LANZAROTE

Ruta de los Volcanes - LZ- 56
Entre lava y volcanes

Mi vida profesional me ha llevado frecuentemente a islas volcánicas: Stromboli, Vulcano, Madeira, La Palma, Lanzarote...para mí la energía de estos lugares es única. Los vestigios de erupciones no muy antiguas, el paisaje y el capricho de los vientos, han esculpido escenarios inolvidables encima del mar. Y esta época resulta excelente para fotografiarlos.


El Parque Nacional de Timanfaya, los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes, los cactus, la lava, la bruma, las montañas, los alíseos, el mar desde el Mirador del Río... Lanzarote es una fiesta para mi cámara. Aquí está todo lo que necesito: luz, composición y drama. Me puedo imaginar el principio del mundo bajo esos cielos que los suscribiría el mismísimo Turner.



No hace falta añadir con el ordenador saturación a las fotos. La naturaleza volcánica de Lanzarote y las luces del otoño se encargan de los detalles técnicos. Lo suyo es pasear, dejarse llevar por los sentidos y visitar el Parque Nacional de Timanfaya quizás en camello.


Rafael Alberti quedó sobrecogido por la naturaleza telúrica de la isla. Así empieza uno de sus versos, dedicado al gran artista local César Manrique

Vuelvo a encontrar mi azul,
mi azul y el viento,
mi resplandor,
la luz indestructible
que yo siempre soñé para mi vida

Fundación César Manrique
Por último, agradecer la ayuda prestada al Cabildo y a la Oficina de Turismo de Lanzarote, que se ocuparon de tramitar todas mis acreditaciones y me han prestado un efectivo apoyo logístico sin pedir nada a cambio. De hecho, estas imágenes las verán docenas de miles de personas y pueden influir para que vengan a visitar la isla. Esta es una de las razones por la que estoy aquí. 

Sus homónimos de Gran Canaria -donde doy un taller mañana- pedían a cambio de su colaboración los derechos de mis fotos "para imprimir en catálogos e internet". Y es que siempre estamos en lo mismo: las buenas fotografías no son gratis. A mí me pagan los clientes para que las haga, no para que las regale a troche y moche.

Cuando toco este tema -y más en una zona volcánica-  me enciendo un poco. Dejemos que lo exprese, mucho mejor que yo, el maestro Alberti hablando de Lanzarote:

Siento que va a habitarme
el fuego que os habita

Pues eso... ¡Ah! Y guardar también las fechas del 23 al 25 de marzo para la tercera edición de FOTONATURE en La Palma!. Grandes fotógrafos están en camino.

jueves 20 de octubre de 2011

UN ELEFANTE EN MI BALCÓN

UN ELEFANTE EN MI BALCÓN


Viaje por el Parque Nacional de Moremi y el delta del Okawango

Era noche cerrada. Salí a contemplar las estrellas y me encontré un elefante salvaje en la balaustrada de mi habitación. Ahora un ligero recuerdo a las seis de la mañana. En París un buen número de pasajeros íbamos a perder nuestra conexión. Procedentes de Sudáfrica, tras la consabida cola del pasaporte, nos esperaba un control de equipajes durísimo habida cuenta que salíamos de un avión para meternos en otro.


El país que inventó la fotografía tiene unas leyes severísimas contra sus practicantes, incluyendo derechos de imagen muy restrictivos de cualquier persona u objeto en la vía pública. En el escáner me obligan a desmantelar el maletín y pasar en una bandeja, pieza a pieza, cámaras, cargadores, objetivos, tarjetas, baterías, ordenador… todo.

-“Soy fotógrafo, no terrorista” – comento, aunque sé que me servirá de bien poco. Y me quejo de que un control tan estricto del equipaje fotográfico no es habitual, sobretodo para un simple cambio de puertas. Entonces te espetan el “désolé” y ya sabes que estás jodido.


La “civilización” me recibe de esa manera y en mi recuerdo permanecen los grandes espacios naturales donde regían las leyes de la selva. Más lógicas y menos hipócritas. El río Khwai, en el parque nacional de Moremi, me sorprendió por sus paisajes. En un mismo safari te desplazas por zonas desoladas, más propias de una película sobre el Apocalipsis, y luego te tomas el té junto a los humedales. Los animales parece que aguardan turno. Una mañana toca jirafas, docenas de jirafas, y luego no vuelves a ver una sola más.

Poco a poco, casi por orden, los grandes animales hacen su aparición: un leopardo, varios búfalos, elefantes, cebras, gacelas, pájaros y, la guinda, un trío de leones. Dos por la mañana y otro por la noche.



La avioneta nos traslada a Mariano López y a mí, comisionados por la revista VIAJAR, a la parte más carismática de Moremi: el delta del Okawango. Con esta tercera etapa culminaremos un reportaje sobre safaris de ensueño en Botswana. Nada más aterrizar en Eagle Island embarcamos en una lancha. El guía que nos acompaña la acelera súbitamente cuando la cabeza amenazadora de un hipopótamo surge entre los nenúfares.

Las águilas pescadoras y múltiples pájaros de bellos colores observan omnipresentes nuestros periplos entre los canales. La organización también propone paseos en piragua para ver detalladamente pequeños anfibios o flores; safaris a pie y, el más apasionante, un vuelo en helicóptero desde donde te haces una idea más vivida de la vistosidad del Okawango.


Finalmente, tras una parada en Johannesburgo, el aterrizaje en París nos retorna a la jungla de asfalto. A pesar de que disponemos de una hora larga para desplazarnos de una puerta a la otra, Mariano y yo tomamos el avión para España en el último segundo.

Ambos sabemos que si hubiéramos perdido el vuelo, por el exagerado celo de los controles de seguridad, el funcionario de turno habría espetado, sin mirarnos apenas a la cara, el consabido “désolé”. Y entonces habríamos estado jodidos. Pero por muy amargada que trabaje la gente en el primer mundo no nos despojarán de la experiencia inolvidable que vivimos en África.


Este reportaje se publicará en VIAJAR el próximo mes de enero.



lunes 10 de octubre de 2011

DESDE DONDE LOS ELEFANTES


SAVUTE ELEPHANT PARK

Una de las situaciones más entrañable que he vivido es ver desde cerca una familia de elefantes en libertad. Los mayores conducen, adiestran y protegen a los pequeños, que se desplazan asidos con su diminuta trompa a la cola de mamá.

Dos machos avistan nuestro vehículo. Se plantan y nos contemplan con cara de pocos amigos mientras la manada cruza por delante. Luego desaparecen a increíble velocidad.

Savute Elephant Camp (Parque Nacional de Chobe) en Botswana es, como su nombre apunta, el lugar ideal para ver cientos de elefantes. Todavía no han llegado las lluvias y las pistas son de arena fina, igual que la del desierto. El todoterreno derrapa en las curvas como si se deslizara sobre hielo.

Luego, en un recodo, los acuíferos procedentes del río Savute obligan a que el mismo vehículo que volaba minutos antes sobre la arena se sumerja en un pantanal. Para variar una pequeña familia de elefantes asiste a la escena (aunque el pequeño va a la suya). Savute es, sin lugar a duda, uno de los mejores lugares del mundo para disfrutar los paquidermos.


La experiencia inolvidable, en este atractivo encargo de la revista VIAJAR, es la posibilidad de ver, desde la ventana de tu habitación, como desfilan de noche los elefantes. Luego te vas a dormir en armonía con la naturaleza. Confiado entre fieras salvajes y lejos de los predadores con traje y corbata, que son los que hacen daño de verdad.


PD. Si quieres adoptar a un elefante, Sheldrick es una buena opción.





sábado 1 de octubre de 2011

UN GATOPARDO CON BUENA SALUD


Un viaje productivo al quiosco

La crisis empieza a pasar factura a la sanidad. Visitamos, en un recorrido que comenzó hace meses, algunos hospitales de referencia en España. Así es el día a día en estos centros que gozan de “buena salud” según la evaluación realizada por la empresa independiente IASIST.

Con esta entradilla el escritor Luís Miguel Ariza empieza el reportaje de 14 páginas que publica este domingo El País Semanal. Por la temática (¡por fin un tema positivo!) podría haber sido portada pero, ya se sabe, las buenas noticias no venden… En todo caso fue un reportaje complicado de resolver. No es fácil fotografiar en los hospitales.

Algunas historias, como la de Lorena Segurado y su hijo Fran son, sencillamente, estremecedoras. ¡Qué muchacha tan valerosa!. Y conocerás a Raquel González, una mujer con cáncer que se ha convertido en narradora de cuentos para paliar la angustia de los otros. Sabrás como Luciana Kelly pudo tener un hijo y entrarás en el quirófano de cirugía cardiaca de la mano del doctor Oriol Bonnín, más famoso por sus extraordinarios resultados, que no por la operación que le hizo a Johan Cruyff.

Y si os apetece aprovechar el viaje al quiosco, la revista VIAJAR publica este mes “La ruta del Gatopardo” narrada por el gran Luis Pancorbo. Un lujo colaborar con este hombre que ya es leyenda, aportando algunas imágenes de Sicilia.