Soy un gran aficionado a la radio. Es una tentación pasar las horas que dedico a optimizar mis fotos, acompañado de interesantes programas radiofónicos. Por esa razón alucinaba cuando escuché a Juan Ramón Lucas, director del magacín de RNE, anunciando la propuesta de los partidos políticos y sindicatos que integran el Consejo de Administración de RTVE.
Pretendían esos señores y señoras, ni más ni menos, el acceso al sistema de edición de las noticias que se emiten por la radio y la televisión nacional. En la práctica, a dos meses de las elecciones, es fácil imaginar para qué. Lucas remató su denuncia incluyendo la sintonía del noticiero franquista NODO y todo adquirió un triste y agrio sabor a épocas pasadas, muy acorde con esta acción.
Que una iniciativa semejante la llevaran a cabo los cuatro consejeros del PP no es ninguna novedad. Todavía recuerdo aquellos noticiarios de la época de Aznar, dirigidos por Ernesto Sáez de Burruaga, que tenían la virtud de saltarse a la torera cualquier ética periodística. Es un aperitivo de los informativos que vendrán si gana las elecciones Rajoy. Y no se trata de una declaración política. Veremos si los que gobiernen respetarán la libertad de prensa. De momento, este Consejo de Administración, no parece haber estado por la labor.
Lo que me impele a hacer esta reflexión es que, la propuesta liderada por la consejera Rosario López Miralles, a la quizás veremos en las altas esferas de RTVE si llega al poder el PP, fuera secundada por Convergència i Unió y, sobretodo, por las abstenciones del PSOE (??), de Esquerra Republica de Catalunya (???) y, aquí es cuando se me cayó la moral al suelo, por el representante de Comisiones Obreras. ¿Qué hace un muchacho como tú en una abstención como ésta?
Y todo sea dicho, gracias a los consejeros de Izquierda Unida y de UGT por oponerse.
Si estos representantes de un amplio espectro político y de un gran sindicato de inspiración comunista se consideran autorizados a meter mano en la información que recibimos los españoles… ¿Quién va a reivindicar los atropellos que padecen los fotógrafos, las cenicientas de la pirámide informativa, con esos contratos abusivos que exigen ceder por vida los derechos de explotación de las imágenes, ante el silencio y el beneplácito de las instituciones?
Me duele reconocer el flaco apoyo que hemos recibido de la propia prensa los que padecemos este problema. He enviado dos cartas al País y a La Vanguardia denunciando estas circunstanias y tampoco se han hecho eco.
Puestos a hablar de poca solidaridad, también encuentro a faltar más apoyo de los profesionales. No se trata de observar desde la grada como se mojan unos cuantos para reivindicar los derechos de autor. Si miramos hacia otra parte la batalla está perdida. Invito a cualquiera que ame la fotografía a sumarse y aunar esfuerzos por el bien de todos. Hay una carta que firmar.
Puestos a hablar de poca solidaridad, también encuentro a faltar más apoyo de los profesionales. No se trata de observar desde la grada como se mojan unos cuantos para reivindicar los derechos de autor. Si miramos hacia otra parte la batalla está perdida. Invito a cualquiera que ame la fotografía a sumarse y aunar esfuerzos por el bien de todos. Hay una carta que firmar.
Mis amigos escritores y fotógrafos en el extranjero alucinan con lo que está pasando en España. Poco podemos esperar de una sociedad que se asemeja peligrosamente al modelo italiano de Berlusconi.









