viernes 31 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 9


 
Jueves, 12 de agosto de 2010

Día gris, lluvioso, no pasa absolutamente nada. No se tira la draga de roca porque el fondo es fangoso. La otra se ha estropeado. Cuando sube, tras un viaje de 1.234 metros, la cuchara que recoge muestras del fondo está blincada. Esto significa que el día será nulo para los investigadores. Fotografío desde arriba a los marineros reparándola. El mar está muy encrespado y la tarea es difícil.

Toño me ha tomado confianza y me recita algunos de sus poemas. Son tiernos y  bien intencionados como él. Las palabras corazón, añoranza, amor y amistad las repite constantemente, culminadas por infinitivos que adquieren una dimensión entrañable en sus labios.

Cuando un marinero cruza por primera vez el Ecuador –me explica- el capitán le lleva al puente de mando y le ordena que otee por la ventana hasta que aparezca la línea del Ecuador sobre el mar. Lógicamente no llega a verla, pero mientras tanto los compañeros han preparado varios cubos de vino y harina que le tiran cuando desciende a cubierta y lo dejan como un guiñapo. Luego, el capitán le recita unas palabras y, oficialmente, queda nombrado marinero que ha traspasado el Ecuador. Por la noche se organiza una fiesta donde no falta la queimada. Así me pasó a mí e imagino que, en algún barco, todavía lo seguirán haciendo de la misma manera”. Luego se va con el resto de marineros a jugar a la canasta. La niebla no nos abandona. Mañana será otro día.




Viernes, 13 de agosto de 2010


Nada de nuevo. Solo más niebla, dragas de fango y Photoshop todo el día. Hoy es el cumpleaños de Eugenio y le propongo una foto para su familia. Se lo merece. Me había contado Mari Paz que la medalla que me regaló le llevó, por lo menos, cinco horas de trabajo. "Fuíste un privilegiado - me dijo -por que raras veces suele hacer este tipo de obsequios". Le propongo un retrato y no me dice no. Enseguida se presenta con su mono de trabajo azul. Le sugiero que se ponga un casco rojo y le comento que parece del Barça. ¡No jodas, que soy del Madrid! - exclama. Eugenio no sonríe a menudo. A él le gusta salir serio en las fotos, con la mirada un poco perdida, como en las películas.


Luego me explica que perdió a su tercera hija cuando la pequeña tenía nueve años. Nació con una lesión cerebral y nunca pudo ni hablar ni caminar. “Fue muy duro para mi mujer porque tenía que llevar sola a nuestros cuatro hijos y yo permanecía siete meses embarcado. De hecho, cuando murió, me encontraba muy lejos. No pude, ni consolarla, ni asistir al entierro de la niña”.


En cambio mi hija me ha escrito un mail. Me cuenta sus cosas del cole y me pide una estrella de mar. Le pregunto si tiene alguna –si es que sobran- a Mari Paz, la responsable del laboratorio. Por descontado que no. Es difícil porque están recogiendo muy poco material, pero quizás la semana que falta las cosas cambiarán. De momento tengo una pequeña piedrecita recogida a 2.200 metros de profundidad para Annais. No es mucho, pero tiene valor. Por lo que pueda ser, fotografío una estrella de mar. Será mi regalo. 


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.

miércoles 29 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 8


Marineros manipulando una draga de roca


Martes, 10 de agosto de 2010


Amanece magnífico pero enseguida aparece la niebla. Luego, el tiempo se torna cada vez más inestable. Se ensaya una draga de roca después de dos días, pero solo recogemos fango en el que se aparece algún coral y poco más. Consecuencias de la pesca de arrastre. No funciona el correo. El cansancio se acumula.

Dedico parte de la tarde a fotografiar el coral y a revivir mis tiempos de aficionado al macro. Bueno, yo le llamo coral, pero Mari Paz, la bióloga, me aclara, explica, documenta y suscribe que se trata de un Desmophyllum. sp (el “sp” significa que todavía tienen que confirmar la especie exacta).


Eugenio me ha regalado una moneda de 50 céntimos de euro sobre la que ha esculpido mis iniciales “FS”. “Tenga, para usted, para que se lleve un recuerdo de nosotros”. El sol ha salido unos breves instantes y ha teñido de rojo las nubes. Ha concluído la jornada y faltan chicas… Cooper y Andrew bajan a reclutar voluntarias para la clase de salsa que da dos días por semana Miguel, el jefe de máquinas. Se apunta Irene que, aunque va todavía coja, dice que necesita bailar. Son todos científicos, pero jóvenes. Además la monotonía de a bordo hay que combatirla.


Ha pasado otro día y se reúne en el laboratorio húmedo, que también es el espacio para fumadores, el grupo de siempre: Toño, Eugenio, Manu y Candela. Hablan de las cosas del mar. El primero cuenta como estuvo a punto de perder la vida embarcado en la pesca de la merluza. “Cuando estás virando (que quiere decir tirando) el aparejo, a veces entra lo que llamamos una “cucharada de mar”. La popa está baja y antes que tenga tiempo de subir de nuevo entra el agua. Yo estaba en el puente de mando y, cuando bajé, una ola me elevó como si nada por encima de la cubierta y me arrojó al mar. Por suerte me pude aferrar a una de las puntas del garampin (un ancla auxiliar) y me salvé. Cuando me encontraron no era capaz de andar, de tanto miedo que había pasado”.


-“Ya veréis cuando vayáis al “Gran Sol” – apostilló Eugenio. “Aquello sí que es oleaje, y no esa mar plana que hay por aquí…” Al final conseguirá acojonarme…




Miércoles, 11 de agosto de 2010

Otro día tranquilo. Me ensucio de barro hasta los tuétanos intentando tomar una foto de los chicos que manipulan la Mega Box Corer, la draga que sube muestras del fondo del mar. Por la mañana, a las 9, se tira una draga de roca. Aparte de otro pobre pescado enganchado en las redes solo obtenemos barro. Busco la misma foto en cada ocasión. Intento captar el mogollón de científicos y marineros trabajando, cada uno en su sitio. Al final, algo saldrá.

Por la tarde aparecen de nuevo los calderones. Había por los menos una veintena a la vista, aunque se mueven en manadas de un centenar. A menudo los ves nadando o, mejor dicho, asomando el lomo, de tres en tres. Imagino que papá, mamá y su retoño.

Después de once días se me ocurre cómo he de fotografiar al grupo que se dedica a extraer del fango de las profundidades las muestras para los biólogos. Me pongo en ello y consigo una buena imagen de los guantes en el barro, pero me quedan perdidos los pantalones y las botas. Los científicos me invitan a una cerveza de contrabando para mostrarme su agradecimiento por mi interés.


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.




lunes 27 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 7



Domingo 8 de agosto de 2010


Esta noche el barco ha bailado de lo lindo. Fui a dormir temprano porque nos teníamos que levantar a las 6:30 para iluminar la cocina y grabar como preparan los croissant el domingo. Iván Bouso, el director del documental, trabaja rehaciendo un guión –el marrón que le toca en cada grabación- aunque ha dado buena cuenta del trozo de tarta que dejó ayer. Rodamos una escena en cubierta temprano. Como estamos dragando a más de dos mil metros de profundidad, el recorrido de la Mega Box Corer ha sido lento.

A partir de las dos grabamos a Irene - la "cojita"- como se llama a sí misma, procesando el barro procedente del fondo del mar. Prepara lo que denomina “réplicas”. La idea es que, en lugar de enviar toneladas y toneladas de barro para su análisis en tierra, en el Miguel Oliver el equipo de biólogos clasifica las especies vivas encontradas en cada cubo de barro y los geólogos obran igual con los minerales. La “réplica” de Irene reúne la estructura, la distribución geológica y el contenido de cada una de las muestras que se obtuvieron con la Mega Box Corer en unas gasas en las que, aplicando técnicas específicas, consigue adherir los sedimentos.

Se avecina una tormenta. Parece ser que el martes nos llegará la mar de fondo de un tifón del Caribe.

Lunes, 9 de agosto de 2010

Encargamos sesenta quilos de patatas cortadas, a punto para freírlas, y nos trajeron seiscientos” – cuenta Vicente Miranda, el jefe de cocina. Rodamos juntos una escena y me toca probar una cucharada de fabada asturiana a las ocho de la mañana, antes del desayuno. De auerdo con el guión he de decirle que está estupenda, pero a mediodía repito plato porque está buena de verdad. Este hombre borda los cocidos. Le tomo una foto a todo el personal en agradecimiento. La verdad es que me tratan tan bien que, a veces, imagino que, cuando me tengan bien cebado, me cocinarán.


La draga se ha estropeado y no se tira su homónima de roca porque el fondo es arenoso. Al final reparan la Box Corer y sobre las dos de la tarde empieza otra vez el baile: a drenar el fondo del mar. La superficie está en calma chicha y nada parece augurar el balanceo que, en teoría, nos espera a partir de mañana.


La gente embarcada vive en dos mundos diferentes. “El mar es como un satélite de la Tierra, como un mundo aparte – filosofa entre cigarro y cigarro Manu. Vives en medio del océano y no tienes escapatoria. La convivencia con los demás has de llevarla bien porque es la única familia que tienes”.

La pesca es más difícil porque, con el tiempo, se pierde la paciencia y los buenos modales. La gente anda cada vez más nerviosa y al final saltan chispas. “Y además, cuando llevas siete meses embarcado, en casa eres un estorbo” sentencia Geniño. Ya me dirá usted qué puedes hacer…”

Esta tarde he estado practicando con el equipo de macro del barco, ensayando diferentes iluminaciones y aumentos con los dibujos en los caparazones de los escasos animalitos a tamaño mayor que un gusano poliqueto que abundan en las dragas. Luego decido pasar una hora en el Puente de Mando con el capitán. El anochecer se me antoja mágico desde allí, en compañía de Crisanto, el capi. Navegamos entre la niebla...


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.

sábado 25 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 6



Sábado 7 de agosto de 2010

Esta noche dormí de un tirón. Voy a tener que acudir más a menudo al gimnasio a pedalear. La monotonía se ha hecho dueña de la situación. Cada día es igual que el anterior y yo escribo y tomo fotos iguales. Método National Geographic: acudes la misma situación sesenta veces y eliges la mejor. No deja de ser un privilegio esta oportunidad aunque, donde no hay, no hay. O yo no sé verlo...

El primer oficial Juan Carlos Millán y una de las geólogas, Irene, han tenido un accidente. De hecho pasó hace unos días. Los dos cayeron por las escaleras, en momentos diferentes, pero tienen en común un tobillo como una mortadela. Irene, además, presenta una variadísima colección de moratones y un agujero de sangre coagulada que no llegó a manar. Suponemos que  tiene un hematoma interno. Millán no sabe si se rompió algo. El caso es que no hay médicos a bordo.

Les pregunto cómo solucionan las emergencias y me contestan que los oficiales han hecho un curso de primeros auxilios. “El capitán –cuenta Patiño- puede incluso operar de apendicitis y coser puntos” algo que niega el propio capitán. “Nosotros no operamos. Si la cosa está muy grave, evacuamos”. Básicamente las urgencias desde el barco se solucionan llamando por teléfono al Centro Radio Médico de Madrid, dependiente del Instituto Social de la Marina y desde allí, según la sintomatología, recetan una cosa u otra.

Aparte del dolor la situación es complicada porque Millán tiene que conducir el barco. Ha estado cuarenta y ocho horas en cama hasta que le bajó la inflamación y sus horas de trabajo se las han repartido sus dos compañeros. Irene en cambio está sola, no tiene quien la sustituya, y se pasa el día de pie. Hoy he fotografiado a Toño haciéndole un masaje para “deshacerle” el hematoma. La geóloga lloraba de dolor. Luego ha mirado las fotos y me ha dicho que no le gustaría asustar a sus padres. “En cada viaje me pasa algo” – ha comentado. “El último fue todavía peor” pero no reveló por qué.


En esta aguas –explica  Juan Paredes, que fue bacaladero- cuando yo empecé hace treinta años todavía venían los portugueses. Entonces se pescaba el bacalao en balsas. Tenían que descender del barco matriz y salir con ellas. A menudo la niebla se los tragaba y nadie volvía a saber más de ellos”.

Por la noche celebramos los cuarenta años de Patiño. Fiesta (sorpresa) con pastel. Se supone que era una reunión privada de la tripulación, pero tanto el camarero, Porfi, como Vicente Manzanedo, el jefe de cocina, me invitaron pidiéndome la máxima discreción. Al final, cuando bajé silbando, disimulando… me encontré a los 44 tripulantes, veintidós pasajeros y veintidós marineros, en el comedor. Bueno, solo faltó la gente que estaba de guardia e Iván Bouso, el director del documental que grabamos para National Geographic Channel, que prefirió bajar al gimnasio. Al final, como siempre, sobró tarta.

Izq. a derecha, de blanco: Patiño, Porfi y Vicente


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.

jueves 23 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 5



Jueves, 5 de agosto de 2010


Poliquetos por ahí, poliquetos por allá, como aquella vieja canción de "Los Pajaritos". Son unos gusanitos que viven en el fondo del océano y es lo único que nos deparan las masas de barro que han recogido durante todo el día las diferentes dragas. Ayer fotografié con mucha aproximación una especie de estrella de mar, de nombre impronunciable Crossaster papposus, aunque para captar la presunta belleza de los poliquetos necesitaría más bien un microscopio.

Esta mañana teníamos que bajar con la Zodiac para tomar vistas y fotografías del barco navegando. El día era espléndido, cosa rara por aquí, y encima el mar calmado. Me enfundé un precioso traje colorado, me tomaron un par de fotos frente a la Zodiac… y eso fue todo. Al final el pasante (un brazo de grua, para entendernos) que tenía que bajar la barca no funcionó y hubo que repararlo. Por la tarde volvió la niebla y se anuló la expedición.


Viernes, 6 de agosto de 2010

La buena noticia es que ha amanecido perfecto y pudimos hacer la batida con la Zodiac alrededor del barco. He probado la funda submarina de la Canon y no fue mal. De hecho la mejor foto la tomé con ella, medio objetivo por debajo de la superficie y el otro medio con el Miguel Oliver al fondo. Por desgracia las gotas de agua permanecían en el vidrio y la mayoría de imágenes no me sirvieron. Al cabo de una hora una nueva dosis de espesa niebla nos hizo olvidar enseguida el sol mañanero y el resto del día proseguimos con la rutina. Nada especial que reseñar.


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir el SOS del mar

lunes 20 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 4



Martes, 3 de agosto de 2010




Hoy he dedicado todo el día a procesar las fotos. Luego las cuelgo a baja resolución en el sistema informático que tenemos compartido todos los tripulantes del barco. Los biólogos me han llamado porque tienen que reproducir los organismos que pescan y no saben cómo funciona el sofisticado sistema de flashes que hay a bordo.  Se lo he enseñado y han quedado tan contentos que me prometen que me avisarán cuando tengan organismos “fotogénicos”. De hecho hoy mismo, por la tarde, he tomado un primer plano de un Ophiomusium lymani (una especie de estrella de mar con la boca, también, en forma de estrella).



Porfirio
Por la noche Porfirio, el camarero, me invita a su camarote para que vea como un marinero, Toño Torres, va a cortarle el pelo. Le había comentado que me interesaba fotografiar la vida cotidiana de la tripulación y, la verdad, valió la pena. Luego ambos comparten conmigo confidencias. Torres (“aquí nos llamamos por el apellido porque todos somos Antonios, Juanes y Josés”) me cuenta que ha sobrevivido a un par de naufragios. El primero fue en Denia. El barco se atrancó en la escollera y tuvieron que venir a rescatarles. El otro sucedió en aguas canadienses, un gélido día de febrero.

La explosión de acetileno abrió un boquete en el casco del “Monte Galliñeiro”, un barco de pesca especializado en fletán, con veinticinco marineros a bordo. Estaban casi todos durmiendo y no hubo tiempo ni de ponerse el traje salvavidas. En solo veinte minutos la nave se hundió.

Toño Torres
El contramaestre y otro marinero se quedaron en cubierta tirando balsas y neumáticos a sus compañeros. Cuando llegaron los equipos de rescate, entre los que se encontraba Torres, ambos estaban en fase de hipotermia avanzada. Por suerte un helicóptero pudo evacuarles a un hospital y salvaron sus vidas.

Luego surgieron historias de pie a tierra Hablamos de la matanza del cerdo y de las bodas en Galicia, sin que un tema esté relacionado con el otro. Si acaso, quizás, por las ingentes cantidades de comida que se consume en ambos.

Torres se lamentaba de que no había podido asistir a dos enlaces de sus mejores amigos por estar embarcado. Pero creo que, igual, alguno se alegró. En una de las bodas, en la que participó, consiguieron las llaves de la habitación del hotel donde iban a pasar la noche los recién casados y amagaron veinticinco despertadores, sincronizados a intervalos de cinco minutos entre ellos. “Algunos los escondimos en los lugares más inverosímiles, como en la caja de la persiana” comentó Torres exultante, al tiempo que se le escapaba una mirada soñadora hacia la popa.


Miércoles, 4 de agosto de 2010


Fotos en sala de máquinas y sala de acústica, pero nada especial. Eugenio me explica que, siendo huérfano de padre, a los 14 años se puso a trabajan de peón. Y así continuó hasta los 29. Tenía cuatro hijos y tuvo que embarcarse para mantenerlos. Desde entonces ha navegado por todos los mares. Trabaja en máquinas, que es lo que más le gusta, hasta el punto que pasa las vacaciones en el taller de un amigo, pero también estuvo en cocina y en marinería durante cinco años, cuando se embarcó para Canadá.

José Paredes
Entra en la conversación José Paredes. Pelo gris, ojos verdes, un hombre interesante. “Lo más duro –nos dice – son los inviernos, cuando tenías que levantarte en la madrugada para cortar el hielo aferrado al casco del barco y, como mucho, dormías un par de horas”. Paredes trabajó varios años en un pesquero haciendo la campaña del bacalao. “Lo salábamos a mano y apilonábamos uno encima de otro, elevando paredes de varios metros. Cuando te girabas allí estaban las montañas de sal esperándote y durante siete meses solo tenías a tu alrededor pescado para salar”.

El acento gallego tan cerrado de Paredes te obliga a prestarle atención como si tuvieras que traducir un susurro. Por suerte otros compañeros entran en la conversación. “Ahora se acabó la pesca- concluye Eugenio, al que los otros marineros llaman Geniño. Es demasiado sacrificado y ganas más trabajando de peón. Al revés de entonces” El año que viene casará a una de sus hijas y ésta es su ilusión. Se fue al mar por ellas y ahora reza para que esta boda no le pille embarcado. Lo que no me contó es la triste historia de la menor. Todavía no me ha tomado confianza y, cuando posa, se pone muy serio. Yo diría que es tímido, aunque soy yo el que navega en su terreno.

Eugenio ("Geniño")
El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.

domingo 19 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 3


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.


Diario de a bordo


Lunes 2 de agosto de 2010



Las dragas continúan una detrás de otra con el mismo protocolo. Siempre es lo mismo: descenso, recogida y cribado. Se repite la operación varias veces al día y lo único que cambia entre una y otra es la luz, aunque casi siempre estamos rodeados de niebla. En la draga de roca han aparecido tres pescados muy grandes con el estómago en la boca y los ojos a punto de explotar por el repentino cambio de presión al subir apresuradamente a la superficie. Uno, el pobre, todavía coleaba. Claro que, para mala estrella, la que tuvo la estrella de mar a la que, a 1.600 metros de profundidad, le cayó la draga de una tonelada encima y la partió por la mitad. ¡Ya fue mala pata!


Ayer avistaron una manada de calderones, también llamados ballenas piloto aunque pertenecen a la familia de los delfines. Lástima que al subir a cubierta ya no los vimos. Hoy la suerte cambió. Recien entrado a mi camarote Crisanto, el capitán, me avisó por teléfono que nadaban calderones a popa. Pude tomar un par de imágenes, pero lo mejor fue recrearme con sus piruetas cuando ya estaban demasiado lejos del alcance de la cámara y mal iluminados. No todo se acaba con la fotografía.


Compañías como ésta te alegran la travesía, aunque tanto la tripulación como los científicos empiezan a abrirse en la medida que interaccionamos con ellos. Juegan al mus, al backgammon o al Trivial en sus ratos libres. Al principio estaban más reacios porque no sabían hasta qué punto interferiríamos en sus actividades.

Niebla y algún breve intervalo de sol, sin demasiado frío. Ya veremos que pasa mañana.


viernes 17 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 2


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar.

Diario de a bordo
 
Sábado 31 de julio de 2010


Día de navegación. La niebla es espesa y empapa de salitre el ambiente. Llueve de vez en cuando. Todo el mundo permanece en su camarote, relajándose. Mucha calma ante los veintiún días seguidos de trabajo que nos aguardan.


Sobre las tres de la tarde avistamos un barco pesquero, el Patricia Sotelo, que lleva unas piezas de repuesto para nosotros. Los marineros Martiño y Graña se enfundan en un traje impermeable rojo y descienden en una pequeña Zodiac hasta un mar embravecido que parece que se los va a tragar de un momento a otro. Con el motor a máxima potencia navegan junto al casco del pesquero y regresan con el botín. La operación, en medio de la niebla, es espectacular.
-Si hubiera sido más densa carecerían de referencias y podrían haber navegado en dirección opuesta –me comenta el capitán Crisanto. Un curioso nombre que combina los vocablos “Cristo” y “Santo” y que certifica la fama de buena persona que tiene el capitán.

Así llegamos a la segunda noche, con la gente aburrida transitando desde el ordenador, donde hay muchísimo material audiovisual almacenado en red, hasta la cubierta de fumadores. En este barco inhala humo hasta el apuntador. Quien más quien menos fuma un par de cajetillas diarias.



Domingo, 1 de agosto de 2010

Primer día que enviamos la draga Mega Box Coren al fondo del mar. Expectación en el ambiente, calibración de los instrumentos y todos los científicos concentrados, como si quisieran dar la impresión a sus compañeros que el equipo irá perfectamente. Sincronía, experiencia y cada uno en su papel, desde los marineros hasta el capitán, para ayudarles en su trabajo.

La draga colisiona con el fondo tras una caída rápida de sesenta metros por minuto, no en vano pesa una tonelada. Mil ochocientos metros de profundidad, media hora hasta el impacto. Luego, cuando el artilugio muerde la tierra, recoge la que ha quedado atrapado debajo. A bordo, uno de los equipos trata los sedimentos así obtenidos y los almacena usando diferentes técnicas de conservación para su procesado posterior en laboratorios mejor equipados.


Una vez la draga de nuevo a bordo, para complementar el estudio, Adriana Nogueira sumerge un CTD (C de Conductividad, T de Temperatura y D de Depth, profundidad) una estructura metálica con tubos que registran esas variables. Adriana, en ocasiones, habla sola. Pero al acercarme descubro que lo hace con un micrófono inalámbrico. Está en contacto con el puente de mando para coordinar con el capitán el movimiento del barco. El tiempo está siendo aceptable. Niebla pero nada de frío. De momento los malos augurios no se cumplen.


NOTA IMPORTANTE: Hoy sábado, a las 18:14, vuelven a emitir el documental "HISTORIAS DEL MAR: PROTEGIENDO LOS OCÉANOS" en NATIONAL GEOGRAPHIC CHANNEL. Una buena oportunidad para verlo, si te lo perdiste el domingo pasado. 

martes 14 de diciembre de 2010

SOS del Mar - 1


El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No quedan testimonios y, por eso, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por el uso de tecnología punta que detecta los ahora exiguos bancos de peces; la sobreexplotación que ha condenado a desaparecer a las especies más comunes; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a movilizarnos para acudir al SOS del mar. El sábado día 18, a las 18:14 vuelven a emitir el documental "Historias del Mar: Protegiendo los Océanos" en National Geographic Channel.

El Miguel Oliver

Diario de a bordo


Miércoles 28 de julio de 2010

Por una de esas casualidades, la mayoría de controladores aéreos de Barcelona están enfermos (leo en la prensa que el médico de cabecera es familiar de uno de ellos) y sus colegas de Madrid han decidido cumplir con su trabajo celosamente. Nada de huelgas encubiertas, naturalmente. Son esas casualidades que acontecen, como siempre a finales de julio, cuando la gente marcha de vacaciones y se vuela más, por parte de un colectivo en el que alguno de sus componentes gana 600.000 € al año.

Mi avión sale con retraso y llego justo a tiempo para embarcar en dirección a Toronto y, desde allí, a Saint John’s, en Canadá. Si hubiera perdido la conexión, adiós viaje, porque el barco no espera. Anna, mi esposa, me lleva al aeropuerto de Barcelona y, cuando me telefonea más tarde, ya desde casa, me comenta que nos hemos librado de una buena: poco más tarde un deportivo tuvo un accidente en la autopista y las colas fueron quilométricas. Con la retención que se formó, seguro que no habría llegado a tiempo.



Viernes 30 de julio de 2010

Estoy en Saint John's. Zarpamos con media hora de retraso porque hay que darle prioridad a un buque de guerra canadiense, ya se sabe quien manda. No ha pasado ni media hora, que entramos en la niebla. Las perspectivas es no dejarla durante las tres semanas que durará la travesía. El mar está alterado y el Miguel Oliver avanza a trompicones entre olas que barren la cubierta con fuerza.

Reunión de científicos

A las 21:00 reunión general. En ella se asignó a cada grupo de científicos sus funciones en la campaña Nereida, que es como se denomina este postrer estudio en aguas de Terranova. Perseguiremos, sobretodo, identificar los ecosistemas marinos vulnerables. Para ello los geólogos y los biólogos analizarán muestras del fondo del mar, que obtendrán batiendo el terreno con una draga galvanizada llamada Mega Box Corer. Pesa una tonelada y obtiene sedimentos del fondo del mar.

Mega Box Corer
Recuerda las pinzas que seccionan helados para los cucuruchos. A veces arrojan una segunda draga llamada “de roca” (Rock dredge o Scallop gear) que se arrastra por la popa durante unos quince minutos y obtiene una muestra más compacta en suelos no arenosos.

Luego, en el barco, los geólogos analizarán el material y organizarán la información más inmediata clasificando sobretodo los materiales y las especies. Finalizado este proceso y la campaña, se envía todo a tierra para que los científicos, con más medios a su alcance, procesen la información.

 Base de coral extraido del fondo
Estos resultados concluirán en la sede de organismos internacionales como la NAFO (Organización de Pesca del Atlántico Norte) con potestad para prohibir la pesca en los hábitats sensibles en donde es primordial preservar el medio marino y las especies más vulnerables como los corales de aguas frías y esponjas.

Mapa del fondo del mar

En paralelo, en el Miguel Oliver, sondearemos y diseñaremos un mapa del fondo del mar usando una tecnología de ultrasonidos conocida como batimetría multihaz; ecosondas que permiten operar hasta profundidades de 11.000 metros. Aunque el objetivo inmediato es analizar el impacto de las actividades pesqueras sobre los ecosistemas marinos, también delimitaremos y definireos las zonas en donde no se debería pescar para proteger estos hábitats. Si un pesquero faenara en esas zonas protegidas, si lo localizaran por radio las autoridades, en teoría recibiría una sanción.

-Pero siempre está la picaresca – me comenta Vicente, uno de los científicos. Colocan un cubo en la antena para que se pierda la señal y, luego alegan que estaba estropeada. Curiosamente la antena deja de funcionar solo en las zonas protegidas.


lunes 13 de diciembre de 2010

SOS del Mar


Foto: Rafa Navarro
PRÓLOGO

El mar es el lugar ideal para un crimen perfecto. No hay testimonios del biocidio y, por esa razón, tenemos la ineludible misión de salvarlo. Los estragos por la utilización de tecnología punta que detecta los exiguos bancos de peces; la sobreexplotación, que ha condenado a las especies más comunes a desaparecer; la devastación del fondo del mar por los abusos de la pesca de arrastre; la impunidad que permite que hasta un ochenta por ciento de los seres vivos capturados se devuelvan muertos al agua por que no se pueden comercializar, nos obliga a implicarnos para acudir al SOS del mar.

La Comunidad Europea dicta unas cuotas de pesca que casi nadie cumple. Dos tercios de los controles efectuados evidencian que se infringe impunemente la legalidad. Algunos armadores prefieren pagar una multa por no permitir el acceso a los inspectores, que renunciar a los beneficios que les reporta pescar más de lo que la ley les permite.

En tan solo diez años hemos destruido lo que la naturaleza puso a nuestra disposición en diez mil. Según las estadísticas que manejan los científicos, el noventa por ciento de los depredadores marinos serán eliminados en los próximos treinta años. Especies habituales como, por ejemplo, el atún rojo, desaparecerá en tan solo unos meses si países como Japón continúan consumiendo 400.000 toneladas al año, o nadie pone un límite a los tres mil quinientos barcos que capturan 60.000 toneladas de este pescado, solo en el Mar Mediterráneo. El doble de lo permitido. Y lo mismo sucederá con meros, salmones, bacalaos, merluzas, lenguados, rapes, gallos, cigalas... Si no hacemos algo,  nuestros hijos no los conocerán.


A todo ello hay que añadir los estragos de la pesca de arrastre que, a pesar de que devasta los fondos y destruye los ecosistemas marinos, representa hoy en día un 60% de las actividades pesqueras. Quiero dejar claro que no promulgo una campaña contra los pescadores que, en general, son unos asalariados mal pagados, trabajan en condiciones muy precarias y pasan semanas, o meses, fuera de casa. A veces para volver con los bolsillos vacíos. Mi intención es aportar un toque de atención a la necesidad de asegurar una gestión sostenible de la pesca y poner fin a los abusos del arrastre, de la dinamita, de las redes ilegales, de la matanza indiscriminada.

España es una potencia pesquera. Para lo malo (los pescadores españoles han sido tambien muy agresivos con el mar) y para lo bueno. La salida del Hespérides y su proyecto de investigación coordinado por el CSIC, con 400 científicos a bordo, es una buena prueba de ello. Los buques de exploración españoles navegan por todos los mares para aportar datos que nos sirvan para intentar resolver los problemas del océano. Su misión es, entre otras, controlar el estado de los ecosistemas y diseñar, con las más modernas técnicas de batimetría, mapas muy completos del fondo para promover reservas marinas que permitan la regeneración de las especies.

Gracias a un proyecto de National Geographic Channel y con la colaboración de la Secretaría General del Mar, el Instituto Oceanográfico Español y un nutrido grupo de científicos españoles e internacionales entre los que se cuenta Enric Sala y Alexandra Cousteau, me embarqué varias semanas en los buques científicos Miguel Oliver y Vizconde de Eza.


Ésta y las próximas entradas, que aparecerán en mi blog con una regularidad de dos días, serán un resumen de mis diarios y mi particular aportación a la necesidad de salvaguardar los ecosistemas del mar. Léete esta entrevista si deseas conocer más a fondo las razones para evitar el biocidio que se avecina. No vale mirar hacia otra parte como si este problema no fuera con nosotros.

sábado 11 de diciembre de 2010

Un documental que no deberías perderte

PROTEGIENDO LOS OCÉANOS, DOMINGO 12 EN NATIONAL GEOGRAPHIC CHANNEL




Mañana, domingo día 12 a las 21:30 de la noche, se emite HISTORIAS DEL MAR: PROTEGIENDO LOS OCÉANOS, un documental que cuenta, mediante mi testimonio y mis fotografías, una historia que deberías conocer. Si sabes de alguien que tenga  acceso a National Geographic Channel (no sé si mediante la plataforma de Canal Plus, Ono, etc) te invito a que lo disfrutes.

En este enlace encontrarás un resumen de cuatro minutos de la película. El rodaje, dirigido por Iván Bouso, con la colaboración de Rafa Navarro y Gonzalo García, fue difícil y complicado, debido a las condiciones extremas en las que habitualmente trabajan científicos y marinería. Durante seis semanas compartimos sus vicisitudes, entre nieblas y tempestades, navegando por aguas internacionales a la altura de Canadá e Irlanda. Los elementos, como veréis en el vídeo que viene a continuación, no colaboraron para que fuera una empresa fácil.

video

El documental, financiado por el Fondo de Regulación y Organización del Mercado de los Productos de la Pesca y Cultivos Marinos, con fondos europeos, lo grabamos a bordo de los buques de investigación de la Secretaría General del Mar "Vizconde de Eza" y "Miguel Oliver". Muestra la labor de varios investigadores y expertos internacionales para desentrañar el estado biológico y ambiental de las profundidades del Atlántico. Desde la web especializada "Vista al Mar" puedes acceder a más detalles sobre el rodaje.

También, en esta página de National Geographic, encontrarás una entrevista que cuenta mis vicisitudes como fotógrafo en una experiencia privilegiada y, sobretodo, el testimonio de alguien preocupado por el futuro del mar. A partir del lunes y durante un par de meses publicaré en mi blog, cada dos días, mis diarios a bordo ilustrados con fotografías, bajo el título genérico de "SOS del Mar". Leerás historias muy interesantes que confío que te animarán a defender la necesidad imperiosa que tenemos de salvaguardar los ecosistemas marinos. ¡Ah! Y comparte la información que os iré proporcionando, si lo ves conveniente.

http://www.nationalgeographic.es/natgeo-tv/historias-del-mar/entrevista-a-tino-soriano
PD. Para los que vivís en Catalunya, recordar que mañana domingo también se distribuye, acompañando la mayoría de periódicos, el disco de la Marató de TV3.