miércoles 24 de febrero de 2010

Ligero de equipaje


VUELTA AL MUNDO CON NUEVOS PROYECTOS

Una de las frases favoritas de Robert Capa:ahora ya solo hace falta esperar el milagro de última hora”. Después de dos años fotografiando el cáncer (podéis ver un audiovisual en la página principal de mi web con música de Paco Viciana) convenía un cambio de registro.

Y sucedió el milagro. Un encargo de la revista VIAJAR con el patrocinio de Air New Zealand me llevará alrededor del mundo los próximos dos meses. Mi primera idea fue desplazarme ligero, extremadamente ligero. Con una cámara, un par de objetivos y dos discos duros; pero escuché los consejos de Fran Simó y la lógica contundente de fotógrafos especializados en viajes como Ofelia de Pablo y César Lucas Abreu y, al final, he añadido a mi estuche un netbook que me permitirá hablar a través del Skype con la familia, cómodamente tumbado en la habitación, en lugar de vagar como alma en pena buscando ciber cafés o pidiéndole prestado el ordenata a las recepcionistas de los hoteles. Total cuesta lo mismo que un buen disco duro portátil y aporta 250 Gb.
La mala noticia es que, más que un fotógrafo, parezco un electricista con tanto transformador, cargadores de baterías y cables para todos los gustos. Y eso casi siempre conlleva una inspección extra en los aeropuertos.

Sin renunciar a la concentración que exige un viaje de esa envergadura miraré de colgar de vez en cuando alguna entrada en mi blog. La primera etapa es Hong Kong y luego me moveré por Extremo Oriente sin rumbo. He comprado un vuelo a Bangkok y desde allí, me dejaré llevar por el azar, como me gusta, ligero de equipaje para trabajar en algunas ideas. Creo que visitaré el norte de Laos y de Vietnam.

Luego, a partir del 2 de abril, proseguiré la vuelta del mundo propiamente dicha con paradas en Auckland, Rarotonga, Los Angeles y Londres. La idea sería hacerla en unas tres semanas pero arañaré unos días de propina para darle una oportunidad a lo imprevisible. El famoso milagro que esperaba Robert Capa.

martes 9 de febrero de 2010

El gol más importante de Leo Messi


ALEGRÍAS DEL FOTOPERIODISMO

Víctor ha padecido un cáncer por partida doble. La primera vez le obligó a permanecer nueve meses aislado y, cuando parecía que había vencido a la enfermedad, una recaída le obligó, junto a su familia, a otros tres meses en penumbra real, más muchos más meses de tratamiento de los que todavía se está recuperando.

Durante estos dos períodos hizo un amigo. Una de estas personas que puedes ver pocas veces cerca: Leo Messi, el mejor jugador de fútbol del mundo en este momento.

El delantero lo visitó por primera vez, vistiendo una mascarilla y convenientemente esterilizado para no contagiar a Víctor, cuando estaba confinado en la cámara de aislamiento. Al año siguiente Messi repitió y le prometió que se encontrarían una vez repuesto.

Pues bien, gracias al texto en el que Jordi Rovira explica la historia de Víctor y Messi en El País Semanal del pasado día 31 de enero; a la mediación de Marta Hosnie, que medió con Joan Laporta y a los buenos oficios del F.C. Barcelona, Víctor y sus padres acudieron por primera vez al Camp Nou. Les facilitaron sendas entradas de tribuna, en primera fila, ligeramente por encima del césped y a la altura de la visión de los jugadores. A los pocos minutos de iniciado el encuentro Messi marcó un gol como aquel que dice, en las narices de Víctor.

En la segunda parte la estrella inventó una jugada prodigiosa y sirvió un pase de gol que culminó Xavi.

Pero el tercer tanto –el mejor- lo marcó una vez finalizado el encuentro. Cuando se fundió en un abrazo con Víctor en el túnel de vestuarios.

¡Ah! Y más buenas noticias. Varias familias se han interesado por la situación de Sliman, el niño saharaui que no sobreviviría si volviera al desierto con su familia. Si sus padres dan el visto bueno para que lo adopten en custodia, la calidad de vida del “doctor Sliman” mejorará considerablemente. Doy las gracias desde aquí a todas las personas que están interviniendo en esa fantástica respuesta.