Hoy se celebra en Camp Butmir (Sarajevo) el acto de transferencia de autoridad que pondrá fin a la presencia de las últimas tropas españolas en Bosnia. Esta noticia me ha traído a la mente los reportajes que hice para El País Semanal en Mostar y Sarajevo a finales de la guerra balcánica, en compañía de Jesús Rodríguez.Uno de ellos fue sobre Carlos Westendorp, por aquel entonces alto comisionado de las Naciones Unidas. Trabajaba en preparar una constitución válida para serbios, croatas y musulmanes y, en aquel frágil alto el fuego, los tres bandos lo tenían el punto de mira para matarle y continuar, con esa excusa, la contienda tras 44 meses de guerra y 250.000 muertos.
Viajaba con una nutrida escolta de cuerpos especiales de la Guardia Civil. La semana anterior a nuestra llegada los serbios habían abatido un helicóptero en el que iban varios de sus colaboradores. La verdad es que viajar con él en helicóptero, acojonaba vistos los antecedentes. Recuerdo que nos desplazábamos con los coches derrapando en cada curva para evitar los disparos de los francotiradores. Toda una experiencia.
Aprovechando el viaje hice otro reportaje sobre el ejército español en Mostar, centrado en la presencia femenina porque aquel año eran noticia. Se celebraba el décimo aniversario del ingreso de la primera mujer soldado. Todavía conservo fresca en mi mente el odio que se respiraba en aquella ciudad en ruinas durante la guerra. Quizás el vecino que veías todos los días en la puerta de enfrente había matado a tu familia. En Mostar convivían los tres bandos.
En otro orden de cosas hoy daré una conferencia a las cinco (acceso gratuito) en La Coruña, en la sala de la Fundació Caixa Galicia de la calle Médico Rodríguez 2-4. Mañana día 19 participo, en la sala Cantón de la misma Fundación y a las 8 de la tarde, en la Mesa Redonda “La fotografía como experiencia de comunicación” en compañía de Pablo Juliá, director del Centro Andaluz de Fotografía, Manuel López, director de la revista FOTO y Xurxo Lobato, fotoperiodista y académico del RAGBA.
Y, por otro lado, un adiós a este magnífico periodista de radio y televisión que fue Alberto Oliveras. Presentó la primera edición de mi libro “Fotografía de Viajes” y lo recuerdo como una persona próxima, inteligente y nada vanidoso, a pesar de sus éxitos en la profesión. Descanse en paz, una vez concluida su particular “Aventura Humana”, el nombre de su programa de viajes en televisión española.
3 comentarios:
Tres veces he estado en Bosnia y la última vez es en la que más he notado ese odio entre comunidades. Curiosamente, la lucha fratricida se produjo tras el hundimiento de la economía yugoslava tras la muerte de Tito. Es decir, que cuando las cuentas no van bien, se buscan culpables. Como no han evolucionado positivamente en estos años y como toda Europa, y el mundo, afrontamos una época de debilidad económica, no auguro nada bueno en un futuro próximo.
Pobre Bosnia, víctima y gran perdedora de la guerra. Era un ejemplo de islamismo moderado, occidental e integrador. La guerra y la tibia reacción europea han fomentado el integrismo.
Aupa Tino,
he oído la noticia de la transferencia de poder esta mañana en la radio y ahora me completas la información con tu interesante experiencia personal.
Espero que los Bosnios tengan un futuro más esperanzador del que les augura Oscar en el otro comentario.
Y que Europa vaya cerrando sus viejas heridas,...y levantando cabeza.
Un saludo.
Mi recuedo, desde aquí, para Alberto Oliveras. Programas magnificos como "La Aventura Humana" dejaron huellas imborrables. Un saludo
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