viernes 25 de diciembre de 2009

Gabriel Brau, Tom Kennedy, Fran Simó y Barcelona Photoblogers

El fin de semana pasado asistí como oyente a dos comunicaciones. Reinventar la profesión significa, de alguna manera, sumergirse en la formación continuada. El más largo duró tres días y lo impartió brillantemente Gabriel Brau (abajo, a la izquierda enfocado con la técnica del paso alto y a la derecha con el plugging "magic focus" para que vea que tomé nota de sus consejos) . Gabriel es autor del libro "Luces de África. El tratamiento en blanco y negro del archivo digital", y nos enseñó con amenidad y brillantez un puñado de técnicas muy útiles.

Pero como no es mi intención hablar de tecnología digital -y probablemente soy una de las personas menos adecuadas para hacerlo, que para eso están él y Hugo Rodríguez- voy a compartir algunas conclusiones de la charla de marqueting en la red para fotógrafos, que el equipo de Barcelona Photobloggers organizó en la Biblioteca de Catalunya. Fran Simó también ha colgado las 3 horas de debate en internet y un detallado resumen que podéis leer aquí.

¿Por qué razón un fotógrafo debería obtener una posición ventajosa en la red? La respuesta es sencilla. Para promocionar su trabajo o, dicho en otras palabras, para venderse bien, para crear una marca.

No todo el mundo coincide con esa idea. Giorgia Forio, autora del ensayo “The gift” un estudio durante nueve años sobre los rituales en el mundo que os recomiendo, comentaba durante el transcurso de un Joop Swart Masterclass-2009 en Amsterdam a propósito de tecnologías como internet, el email y los teléfonos móviles: “Son una monstruosa dispersión, una increíble pérdida de tiempo que incomunican la conexión contigo mismo. La mitad del día perdido”. Al contrario, también hay otros fotógrafos que, con la ayuda de colaboradores, mantienen viva su presencia en diferentes circuitos sociales y crean expectación sobre sus proyectos (lo que de alguna manera aumenta en parte su prestigio). Con ello llaman la atención o, sencillamente, se relacionan.

Existen varias formas de mantener la presencia en internet aunque nunca hay que perder de vista que, cada nivel, implica un grado más de compromiso con la red. Exige más dedicación. Un grado de presencia básico para un fotógrafo que busque promoción es exponer su portafolio en una página web. Una vez colgado ya no tendrá que molestarse en añadir nada nuevo, en la medida que carezca de imágenes inéditas que mostrar. Claro que esto resta efectividad a los buscadores que, entre otras cosas, valoran las actualizaciones de las páginas.

El blog –que en una situación ideal debería mantener una unidad estética con la web- permite una participación más activa de los visitantes, aunque requiere un compromiso de horas cada semana, tanto para diseñar los contenidos como para responder las consultas de los internautas. “Si tu blog es visualmente igual que el de otro fotógrafo, ambos pierden identidad” puntualizó Fran.

Las redes sociales requieren atención continuada del titular. Facebook, Flickr, Twitter, Linkedin y otras más no sólo exigen visitas y respuestas cotidianas sino, sobretodo, organizar diferentes filtros en las listas. Abrir subcarpetas como, por ejemplo: “importantes”, “fotógrafos”, “editores”, “amigos” y así tantos subgrupos como sea preciso para revisar y formular opiniones, o bien para anunciar eventos. El trabajo de un fotógrafo -se apuntó en la charla- puede llegar a ser más relevante a través de las redes, que no en un buscador.

Finalmente, en el ciber espacio el fotógrafo será lo que desea mostrar de sí mismo: un personaje, una “marca” con la que maneja su gestión de las expectativas. Internet ha ampliado el campo de juego de manera que, ahora, cualquier individuo tiene la posibilidad de adquirir una gran audiencia. Estamos en un mundo en el que el poder y las decisiones editoriales están controlados cada vez más por la audiencia. Ella puede decidir qué va a consumir y como piensa hacerlo.

Por una parte esta particularidad origina una elevada polución visual pero, por la otra, como profesionales, es preciso aceptar esas reglas. “El reto es crear la señal, antes que el ruido” –resume Tom Kennedy, brillante asesor multimedia y antiguo editor gráfico de National Geographic Magazine y Washington Post Digital. Su ayuda, para mí, fue impagable. O sea, que ahí os dejo otra frase del maestro.

martes 22 de diciembre de 2009

Un deseo y una frase de un gran editor


SALUD Y OPORTUNIDADES PARA EL 2010


El contexto y la emoción, a menudo, están mejor reflejados por la imagen. La tiranía del texto se ha acabado.

TOM KENNEDY

sábado 12 de diciembre de 2009

El círculo se cierra

UN PROYECTO Y UNA MORALEJA

El fin de semana pasado me invitaron, como otros años, a la ceremonia de entrega de premios y la exposición de las mejores imágenes enviadas al prestigioso concurso internacional de fotografía de naturaleza MONTPHOTO

El veredicto se emite en directo por internet y los participantes pueden chatear mientras las cámaras muestran las evoluciones del jurado. No en vano han concedido a la organización presidida por Paco Membrives y un brillante equipo, el Premio Nacional de Fotografía 2010 al mejor medio de difusión.

Otro de los grandes atractivos de estas reuniones es la posibilidad de compartir mesa (son ya leyenda los menús de Montphoto) con los organizadores y con los miembros del jurado, este año formado por Francisco Mingorance, Juan Pablo Moreiras y Javier Selva.

En estas reuniones hay tiempo de sobra para hablar de lo divino y de lo humano. Desde hace años, siempre he perseguido la posibilidad que una vez, cada equis tiempo –por ejemplo, cada tres meses- los reporteros celebremos una cena de hermandad. Barata, si cabe, porque no están los tiempos para alegrías, pero una excusa y la ocasión perfecta (de hecho "Las Jornadas de La Garriga" fueron una buena muestra) para aprender, intercambiar conocimientos y estrechar vínculos con otros colegas. Vínculos “en carne y hueso”, no en el ciber-espacio.

Cenando con Juan Pablo Moreiras, gran experto en gorilas y otros temas de naturaleza, me enteré de la segunda parte de una vieja historia, con moraleja incluída.

A finales de los ochenta, cuando pocos conocían a Sebastiao Salgado en España, fui de los primeros en ver su trabajo sobre el Sahel. ¿Por qué? Muy sencillo. Yo dirigía un estudio de fotografía y Josep Vargas, el entonces presidente de Médicos Sin Fronteras, trajo la colección de imágenes del hoy venerado fotógrafo, con la idea de preparar una presentación y proponer a La Caixa que expusiera su trabajo. En su momento esa entidad rechazó la oferta alegando que eran imágenes muy duras y al final se llevó el gato al agua Caja Madrid, que tuvo un éxito rotundo con la muestra. Una parábola parecida a lo que ha pasado, recientemente, con los Centelles. No os perdáis la entrada de Paco Elvira al respecto. La fotografía no acaba de despegar en Catalunya...

Pocos años más tarde le propuse a Josep Vargas un proyecto: varios fotógrafos iríamos a documentar los enclaves más importantes donde Médicos Sin Fronteras España tenía misiones, aprovechando que pronto sería el 25 aniversario de la organización. Le pareció una idea excelente y, para trabajar en la maqueta, me fui a la Amazonia Peruana y a bordo del barco “Igara Uka” recorrí 800 km. junto con el equipo asistencial.

A la vuelta tuvimos diferentes reuniones con la editorial Lunwerg y con el equipo de MSF y, de repente, el vacío. Empezaron las largas. Ya se sabe, las excusas de siempre: no hay esponsorización... lo dejamos para más adelante... el tema ahora lo lleva Michel de prensa... Pasó un año... pasaron dos años... y apareció un precioso libro: “Testigos”.


David Burnett, Sebastiao Salgado, Cristina García Rodero, Annie Leibovitz y Koldo Chamorro habían viajado, precisamente, a documentar los enclaves de Médicos Sin Fronteras. Nada que alegar ante semejante cosecha. La Amazonia Peruana la cubrió, brillantemente, Ricky Dávila. Pero, como podéis imaginar, a mí se me puso una cara de tonto después de haber concebido el proyecto y pagado de mi bolsillo el primer viaj. De hecho, cuando me miro en el espejo todas las mañanas, confirmo que todavía la tengo. Por lo menos me quedaron las fotos, una entrañable experiencia y el tiempo, el inefable tiempo, que apaciguó la rabieta.

Volviendo al Montphoto, en la cena con Juan Pablo Moreiras me enteré, con quince años de retraso, de lo que había pasado. Sin saberlo, meses más tarde de mi viaje, él conoció a un médico de la junta y le propuso el mismo proyecto. El médico hizo las gestiones, contactó con la agencia Contacto... y Pablo también se quedó fuera del proyecto, como yo.

Juntos nos reímos de la historia entre cigala y cigala del glorioso menú del Montphoto, brindamos con los demás miembros del jurado y llegamos a la conclusión –y ahí está la moraleja- que, en este país, cuando tengas una idea, o te la guardas o te vas al extranjero con ella. Tanto Juan Pablo Moreiras como yo ejercemos la mayoría de nuestra labor fuera de España. Aprendimos bien la lección.

PD. Por cierto, si os interesan los entresijos de la historia del Amazonas, no os perdáis mi blog “reportajes”.

jueves 3 de diciembre de 2009

"El Futuro existe" todavía cabalga

UN RECORRIDO DE CASI DIECIOCHO AÑOS


En el Palacio Medrano de Ciudad Real (Calle Paloma, 9) puede contemplarse estos días la exposición "El Futuro Existe", una muestra organizada por AFANION. Éste fue mi primer reportaje. Ahora que dieciocho años más tarde he finalizado la segunda parte del mismo tema, que la muestra continúe itinerando por la geografía española y, de paso, cumpla su cometido de concienciar a la gente de la realidad y el padecimiento de numerosas familias que viven los peores momentos de su vida, es un orgullo. Ésta es una de las razones por la que ejerzo el fotoperiodismo.

Por cierto, El País Semanal tenía que publicar este fin de semana un avance del nuevo reportaje pero, por razones de espacio, retrasará su aparición hasta enero o febrero. Allí se hablará de nuevo sobre Mireia (foto de abajo) o de Mariló, que todavía no tiene trabajo. Sólo se puso en contacto un tipo que intentó venderle a ella y a su hija medicinas milagrosas contra el cáncer.