martes 7 de abril de 2009

Fotografías a medida de las ideologías

CHAPUZAS GRÁFICAS

PhotoShop, como es sabido, se usa frecuentemente para alisar arrugas o, al contrario, para redondear curvas, como fue el caso de los pechos que aparecen en la promoción de la película "King Arthur". También con fines políticos hay quien echa mano del programa. Tras la carnicería de Gaza, que tantos votos dio a la ultra derecha, pasadas las últimas elecciones el nuevo Ejecutivo israelí cuenta con dos mujeres entre sus filas. Pero parte de los habitantes del país no podrán verlas. Leo en La Vanguardia que dos diarios ultra ortodoxos decidieron hacer uso de PhotoShop y borrar de la foto a las ministras. El Yated Neeman cambió las figuras de las dos mujeres -Limor Livnat y Sofa Landver- por la de dos colegas masculinos. El semanario Shaa Tova simplemente las eliminó y dejó los huecos.

Esta noticia, reciente de principios de este mes, conduce a una reflexión. ¿Conocéis casos flagrantes de mal uso de PhotoShop? Algunos me vienen a la cabeza a bote pronto.

Para empezar, la chapuza de fotografía difundida por la agencia estatal EFE durante el gobierno conservador de José María Aznar. Alguien decidió que la hermana de Miguel Ángel Blanco, concejal del Partido Popular asesinado a sangre fría por ETA, debía estar más cerca del entonces ministro del Interior Ángel Acebes. Descubierta la manipulación -naturalmente por la prensa opositora- no hubo dimisiones en EFE, dirigida por Miguel Ángel Rodríguez.

“Dimisión” es una palabra desconocida para la mayoría de los políticos españoles. Prefieren hacer mutis por el foro. El tiempo lo cura todo y así nos va.

Photoshop fue también la herramienta responsable del despido de Brian Walski, un colaborador de Los Angeles Times que retocó burdamente una fotografía tomada durante la segunda invasión norteamericana en Irak para enfatizar su contenido. Una vez “mejorada” la envió al periódico sin avisar de la manipulación.



Aunque muchos fotógrafos aceptaron este despido y lo relacionaron con una falta profesional grave, otros apoyaron abiertamente a Walski. Así, Pedro Meyer, un profesional que también es un referente en el mundo de la imagen digital, escribió en su blog:

“Opinamos que el fotógrafo Brian Walski ha sido despedido injustificadamente del Los Ángeles Times. Parece que el diario no entiende por completo que el CONTENIDO de la imagen que él envió no estaba alterado en su esencia, a pesar de que se hayan combinado dos imágenes consecutivas.

El problema que acarrean las acciones de la organización periodística del Los Ángeles Times es que utilizan este tipo de medidas para encubrir lo que es en realidad un tema mucho mas de fondo, particularmente en lo que respecta a esta guerra, y que se refiere a la total renuncia a su responsabilidad de llevar al público cualquier otra noticia que no vaya de acuerdo a los deseos del Pentágono o la Casa Blanca.

No vi en la primera plana del Los Angeles Times de hoy ninguna foto de los niños iraquíes que murieron por las bombas estadounidenses y del hecho de que la Cruz Roja Internacional haya denunciado las atrocidades cometidas por las bombas norteamericanas caídas en una población rural, habitada sólo por civiles en la ciudad de Hindiya. Eso, a mi parecer es lo que es la verdadera omisión del contenido y de los hechos.

En cambio, despiden a alguien por realizar un trabajo profesional para lograr una mejor imagen, del mismo modo en que cualquiera de sus periodistas pule un texto para su mejor y más pronta lectura. ¿Porqué ha de impedirse a un fotógrafo hacer exactamente lo mismo que otros profesionales hacen a diario, mientras no se distorsione la información?”.

A pesar del criterio de Los Angeles Times o de la agencia Reuters, que también en el año 2006 despidió al fotógrafo libanés Adnan Hajj por transmitir imágenes en las que dramatizó ataques israelíes, numerosos medios informativos manipulan las fotografías con impunidad. ¿Conocéis algún caso reciente?. Se agradecen testimonios y opiniones...

10 comentarios:

Biel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Biel dijo...

Hola Tino,

la verdad es que has citado los casos recientes más sonados. Hay otro bastante llamativo que ahora no recuerdo muy bien. Lo tengo apuntado por algún sitio, sólo que ahora no se muy bien donde. En dicho caso, el fotógrafo "recortaba" a un señor de una foto (suya) para situarlo en otra foto/ciudad diferente. Buscaré bien.

Igualmente, la manipulación que se dio el pasado mes de noviembre de 2008 en el diario francés Le Figaro, también fue bastante sonada: a la ministra de justicia francesa Rachida Dati le borraron un anillo valorado en 15.000 euros. Esta es la noticia al completo:

http://www.elmundo.es/elmundo/2008/11/
20/comunicacion/1227202830.html

Saludos

Biel dijo...

Por cierto, dos páginas muy interesantes que hablan sobre el tema de la manipulación y/o el retoque cutre salchichero:

http://photoshopdisasters.blogspot.com/

http://www.cs.dartmouth.edu/farid
/research/digitaltampering/

No se si ya las conocías, pero yo te las paso por si acaso.

ciao!

cistella de llum dijo...

El entusiasmo de Pedro Meyer por la fotografía digital le lleva a veces a extremos arriesgados. Aunque comparto algunos puntos de vista del señor Meyer, considero que en este aspecto anda errado. Lo que se está haciendo no es "mejorar" una foto, sino introducir "ideología" en ella. La diferencia entre la primera imagen y la segunda no es solo compositiva sino de contenido ya que individualiza la relación entre el soldado y el padre con el niño y eso le da una dimensión emotiva de la que carece la primera. Tal vez se puede jugar con el contraste, con la desaturación o la saturación, podemos reservar o intensificar una zona de la imagen (al fin y al cabo son prácticas heredadas del laboratorio fotográfico) pero la postura defendida por Meyer viene a decir que si manipulamos al decidir un encuadre o "revelar" un raw, porqué no podemos manipular también cambiando los elementos de una foto con total libertad. Los fotomontajes de entreguerras también transmitian "ideologia", pero no "falsificaban" la imagen. Que quienes detenten el poder urdan esas manipulaciones tiene su lógica, que los fotógrafos (sobre todo los fotoperiodistas) las practiquen me parece poco aceptable. Dejemos esas prácticas para quienes han de ilustrar sus teorías para ser admitidos en el sacrosanto templo del arte.
Saludos.

Jordi Busqué dijo...

Precisamente hoy sale este video sobre el tema en la web de ElPais:

http://www.elpais.com/videos/cultura/Pais/Semanal/presenta/caso/pixel/perfecto/elpvid/20090409elpepucul_1/Ves/

En mi opinión en fotoperiodismo y en fotografia documental nunca debe admitirse retoque, sino llegará un día (tal vez ya haya llegado) en que la credibilidad de la fotografia desaparecerá.

Muchas veces, frente una foto especialmente buena, la gente ya no se impresiona pq rápidamente sospecha la posibilidad del retoque.

Jordi Busqué dijo...

Otra es cuando la revista retoca la foto sin ni siquiera preguntar al fotografo. En mi corta experiencia ya me ha pasado en tres revistas distintas. Una cuarta revista tuvo el detalle de preguntar primero. Le dije que no.

cistella de llum dijo...

La cuestión del retoque no es nada nuevo. Xavier Miserachs me contaba (y creo que lo tiene escrito en uno de sus libros) que en cierta ocasión (allá por los sesenta) le llamaron desde la imprenta para decirle lo "desolados" que se encontraban porque, por mucho que lo intentaran, no podían "parar" las patas de los caballos de la guardia urbana de una de sus fotos. Por lo visto se quedaron de piedra cuando Miserachs les dijo que no había que parar nada, que la foto "era" así.

Manel dijo...

Hola Tino.
Ha sido para mi un sorpresa descubrir "tus blogs". Hace unos cuantos años que conozco tu trabajo ... si no recuerdo mal, me suenan unas colaboraciones tuyas en los primeros numeros de la revista de "Foto Sistema", corrigeme si no es así.
Bueno pues decirte que es todo un placer saludarte, ahora mismo voy a trastear tus publicaciones y agregarte en mi lector de feeds para no perder pista.

Un abrazo.

Bernal Revert dijo...

Hola,

interesante post.

No estoy seguro, pero creo recordar que el fotógrafo de EFE que manipuló la imagen de Acebes fue despedido.

Patxiwan dijo...

La comparación entre la fotografía y la escritura me ha parecido siempre muy interesante. La que más he oído: del mismo modo que todo el mundo puede escribir y no todo el mundo es escritor, no todo el mundo que hace una foto es fotógrafo.

Pero para mí, que llevo poco tiempo haciendo fotos, pero mucho escribiendo, hay más paralelismos. Así, yo digo que al hacer un gran reportaje (por duración, no necesariamente por la calidad…) me siento como al escribir una novela: sabes más o menos hacia dónde vas, pero en el fondo vas un poco a ciegas. Intuyes que de aquello saldrá algo, pero no sabes exactamente qué.

Pero no estoy de acuerdo con Pedro Meyer cuando compara un montaje fotográfico (unir dos imágenes es eso, ¿no?) con reescribir. Dice Meyer: «[…] cualquiera de sus periodistas pule un texto para su mejor y más pronta lectura. ¿Por qué ha de impedirse a un fotógrafo hacer exactamente lo mismo que otros profesionales hacen a diario, mientras no se distorsione la información?»

Para mí, no es lo mismo. Tal y como yo lo siento, reescribir es volver a hacer la foto, no hacer un montaje. Por eso hago tantas. «Haces muchas fotos», me dicen. Bueno, «escribir es rescribir», debería responderles. Yo, es cierto, hago muchas fotos (cuando se trata de hacer fotos a gente), pero porque hay cosas que no dependen de mí: gestos, miradas, etc. Si yo encuentro un encuadre, insisto hasta que las personas que hay en él “me dan lo mejor de sí mismos” (por así decirlo). Y cuando la distribución de los elementos se rompe, ya no hago más fotos. O sea, yo siento que hago muchas fotos porque rescribo mucho «la escena» (aunque de hecho es la escena que se reescribe a sí misma dentro de mi lienzo).

Y más concretamente sobre el tema del retoque. En primer lugar, creo que el "retoque" de Walski es inaceptable (siempre hablando sólo de fotoperiodismo), simplemente porque “eso” que se muestra en su “foto” no sucedió. Nunca ese brazo estuvo levantado mientras el hombre avanzaba con el niño.

Y creo que el límite sobre quitar/añadir elementos debe ser estricto, pero sólo porque si este límite se traspasa, ya todo dependerá del caso, de la interpretación, del punto de vista, etc. O sea, no pasa nada por quitar un poste de teléfonos: pero ¿dónde está el límite? En alterar, distorsionar la información. Bueno, decidir si un fotomontaje altera o distorsiona “la información” sería un debate, en muchos casos, irresoluble. Sin ir más lejos, en la de Walski: ¿No se podría interpretar que el brazo levantado da una imagen de “poder” al soldado y por extensión a su país? Habrá quien crea que sí, habrá quien crea que no. Por eso, en este tema, de momento prefiero ser radical.